Cierto día, en un lindo amanecer
una llama estaba comiendo muy alegre en una pampa muy bonita. En ese momento
vio a un zorro aullando triste. Entonces la llama le preguntó, qué es lo que le
estaba pasando.
El zorro le contó su triste
historia.
El zorro le dijo:
¡Ay comadrita! ¡Yo vivía feliz con
mi familia, pero yo nunca hice caso a mi madrecita, era un ocioso no me gustaba
ayudar en nada en la casa y pues nunca aprendí, ni a cocinar ni a lavar, nada
de nada… y mi mamacita se me fue al cielo y lloro mucho, porque ella siempre me
decía que aprenda a hacer las cosas! Hoy ando vagando de hambre y cochino por
no obedecer a mi madrecita.
La llama muy conmovida con la
historia del zorro, le dio un abrazo y le dijo:
¡Mira compadrito! Aún no es tarde
para aprender, yo te voy enseñar a cocinar y lavar…
Y así el zorro se fue a su casa con
la llama y aprendió a cocinar y a lavar. Desde ese momento el zorro ya no
andaba con hambre; ni cochino y vivía muy feliz; gracias a la llama.
Autor: CCACACHAHUA HUAMANI, Alfredo
Aquí le dejo mi enlace:el zorro y la llama







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